Un experimento físico en Estados Unidos logra que la luz supere 310 veces su velocidad.
El pulso lumínico salió de una cámara de cesio 62 nanosegundos antes de entrar
en ella.
EL PAÍS / NATURE, Madrid / Londres
Un pulso de luz que avanza tan deprisa que sale de una caja antes de entrar. Ese
es el resultado de un reciente experimento calificado de asombroso por los
propios científicos y que hoy se publica cuando ya ha suscitado el interés de
los investigadores en óptica. El experimento muestra que la luz en forma de
paquetes o pulsos puede, en condiciones muy especiales, sobrepasar hasta 310
veces su propio límite de velocidad, establecido en la teoría de la relatividad
especial de Einstein, y abrir la puerta a la paradoja al salir de una cámara de
cesio antes de entrar en ella.